La Facultad de Psicología presentó la tercera edición de Interpelarmente, una revista académica desarrollada por estudiantes de la cátedra Psicología Institucional y Organizacional. La presentación estuvo a cargo de la vicedecana de la facultad, docente de la asignatura e integrante del comité editorial, Jorgelina Ricchezza, junto a estudiantes que participaron de la producción de la publicación. El encuentro contó con la presencia de la vicerrectora Alicia Gil, el decano Javier Vicente Manabela, la secretaria de Extensión Florencia Dorigoni y la secretaria de Investigación Aurora Arena, además de docentes, ayudantes de cátedra y estudiantes de las sedes Mar del Plata, Mar de Ajó, Dolores y de la modalidad a distancia.
Una propuesta que ya forma parte de la identidad de la carrera
Con esta tercera edición, Interpelarmente reafirma una propuesta pedagógica que busca ir más allá de la evaluación tradicional. Durante la cursada de Psicología Institucional y Organizacional, los estudiantes recorren instituciones de distintos ámbitos, dialogan con sus actores, analizan problemáticas desde marcos teóricos contemporáneos y transforman ese proceso en artículos académicos que luego integran esta publicación colectiva.
La revista es el resultado de un trabajo que involucra investigación, escritura, revisión editorial, diseño, comunicación y producción colaborativa entre estudiantes de diferentes sedes. Cada cohorte aporta nuevas miradas y experiencias, mientras que las ediciones anteriores se convierten en material de consulta para quienes transitan la materia en años posteriores.
Durante la presentación, el decano Javier Vicente Manabela destacó precisamente ese sentido de pertenencia que el proyecto ha logrado construir.
«Qué lindo eso de apropiarse de algo que la cátedra invita y ellos toman con total seriedad y lo llevan adelante», expresó al referirse a la manera en que los estudiantes hicieron propia la revista y sostuvieron colectivamente el proyecto.
Pensar las instituciones desde múltiples miradas
Los artículos que integran esta edición recorren una amplia diversidad de escenarios: hogares convivenciales, escuelas, entidades bancarias, clubes deportivos, espacios culturales, hospitales y organizaciones sociales, entre otros.
A partir de esas experiencias, los estudiantes abordan temas como salud mental, trayectorias educativas, género, migraciones, identidad, trabajo, arte, infancia, imaginarios sociales y subjetividad, dialogando con autores como Cornelius Castoriadis, Fernando Ulloa y Edgar Morin. La propuesta no consiste únicamente en observar las instituciones, sino en analizarlas críticamente y comprender los procesos sociales y humanos que las atraviesan.
Uno de los ejes que atraviesa buena parte de los trabajos es la relación entre las instituciones y la producción de subjetividades, una perspectiva que permite comprender cómo se construyen las experiencias individuales y colectivas dentro de diferentes espacios sociales.
El arte como expresión de aquello que muchas veces permanece invisible
La portada de esta tercera edición también expresa el espíritu de la publicación. Su imagen pertenece a una obra de la artista autodidacta Ni Tanjung, incorporada luego de un proceso de investigación desarrollado por estudiantes a partir de una visita al Hogar Pequeño Cottolengo de Mar del Plata. Esa experiencia despertó el interés por el Art Brut, corriente artística integrada por producciones creadas fuera de los circuitos académicos tradicionales.
El equipo de estudiantes gestionó incluso la autorización para utilizar la obra con el museo francés que conserva la colección, incorporando una dimensión internacional a un proyecto nacido en las aulas de la Universidad.
Aprender también es producir conocimiento
Uno de los momentos más significativos de la jornada estuvo marcado por las intervenciones de los propios estudiantes, quienes coincidieron en que la experiencia de construir la revista modificó su forma de transitar la materia.
«Hay materias que se cursan y se aprueban. Hay otras que realmente dejan huella», expresó una de las estudiantes, al describir cómo el proyecto invitó a cuestionar, investigar y volver sobre las propias ideas durante todo el proceso de escritura.
En el mismo sentido, otro de los autores señaló que escribir un artículo implicó asumir la responsabilidad de comunicar aquello que la experiencia institucional había despertado en cada uno.
«Uno se siente interpelado por lo que escribe y decide plasmarlo de la mejor manera posible para que otros puedan comprender lo que sintió y lo que quiere transmitir».
Las intervenciones también pusieron en valor el trabajo realizado por los equipos de diseño, fotografía, comunicación y comité editorial,formados íntegramente por estudiantes, quienes coordinaron durante meses la producción de la publicación de casi 150 páginas.
Un proyecto que trasciende la cursada
Durante el encuentro, las autoridades destacaron el valor institucional de la iniciativa. La secretaria de Investigación, Aurora Arena, definió a la publicación como una forma de «producir saber conquistándolo, haciéndolo propio», mientras que la secretaria de Extensión, Florencia Dorigoni, subrayó que la revista constituye un aporte concreto para las futuras cohortes y para la comunidad universitaria.
Por su parte, la vicerrectora Alicia Gil remarcó que las producciones realizadas durante la formación universitaria pueden convertirse en herramientas valiosas para otros estudiantes.
«Lo que transitamos cuando aprendemos puede quedar plasmado en algo tan valioso como un instrumento que pueda servir a otros hacia el futuro».
Con tres ediciones publicadas y el desafío de producir dos nuevos números durante el próximo ciclo lectivo, Interpelarmente continúa consolidándose como un proyecto que articula formación académica, investigación, extensión y producción editorial. Más que una revista, representa una experiencia de aprendizaje compartido que demuestra cómo la universidad puede transformar el recorrido de una materia en un aporte concreto para la construcción colectiva del conocimiento.






