Birva llegó desde Gujarat, India, a través del programa de Intercambio de Nuevas Generaciones de Rotary y realiza parte de su experiencia académica en la sede Mar de Ajó de la Atlántida. Su paso por nuestra universidad permite conocer de cerca una propuesta que, a partir de la articulación con Rotary Club Mar de Ajó, también abre oportunidades internacionales para estudiantes y graduados de la UA.
Hasta hace unos meses, Birva conocía Argentina principalmente por lo que había visto en Internet. En agosto llegó a nuestro país para comenzar una experiencia de intercambio de dos meses y medio que la llevaría a convivir con otra cultura, otra comunidad y también otra forma de transitar la universidad.
Birva tiene formación en Ciencias de la Computación y la posibilidad de viajar surgió a través de Rotary, organización de la que participa su padre.
“Yo quería intentar algo nuevo, así que decidí postularme. Hice la entrevista, fui seleccionada y, antes de darme cuenta, estaba en un avión rumbo a Argentina. Acá también estoy haciendo cosas que nunca había hecho. La robótica, por ejemplo, es algo muy nuevo para mí y muy divertido”.
Como parte del intercambio, la estudiante debía incorporar una experiencia académica o profesional durante su estadía. Así llegó a la sede Mar de Ajó de la Atlántida, donde participa de clases de mecatrónica. Durante estas semanas, trabajó con sistemas hidráulicos y en la construcción de un robot capaz de seguir un recorrido, experiencias que le permitieron acercarse, desde la práctica, a contenidos que hasta entonces no había explorado.
Volver al aula, pero en otro país
La experiencia, sin embargo, no termina en los contenidos. Estudiar en otro país también significa incorporarse a un aula con otras dinámicas, atravesar la barrera del idioma y construir vínculos con quienes hasta hace pocas semanas eran desconocidos. En ese proceso, Birva destaca especialmente el acompañamiento que encontró entre sus compañeros y docentes.
“Me hice muy buenos amigos en las clases. Mis compañeros me ayudan mucho con la traducción y, si no entiendo algo, me lo explican. Los profesores también son muy amables: intentan explicarme todo y se toman el tiempo para que pueda entender. La experiencia ha sido muy buena”.
Al comparar ambas experiencias educativas, una de las principales diferencias que identifica está justamente en los vínculos dentro del aula. Las conversaciones y las bromas durante las clases forman parte de una dinámica distinta de la que conocía en India.
“En mi experiencia en India, el ambiente de las clases era más formal. Acá encontré que la interacción entre profesores y estudiantes es más relajada y cercana. Durante las clases hay conversaciones y bromas y eso hace que el proceso de aprendizaje sea más ameno y disfrutable”.
Una puerta que se abre en los dos sentidos
La llegada de Birva permite conocer desde una experiencia concreta el programa de Intercambio de Nuevas Generaciones (NGSE, por sus siglas en inglés), una iniciativa de Rotary orientada a promover experiencias de formación e intercambio en distintos países.
Destinado a jóvenes de entre 19 y 30 años, el programa contempla prácticas profesionales vinculadas con sus áreas de interés y la posibilidad de conocer otras culturas.
A partir de la articulación entre el Rotary Club de Mar de Ajó y la Atlántida, estudiantes y graduados de nuestra universidad interesados en realizar una experiencia en otro país pueden acercarse al programa y conocer sus posibilidades de participación.
Lo que queda después del viaje
La experiencia de Birva continúa fuera de la universidad. Desde que llegó, fue conociendo la vida cotidiana de Mar de Ajó y San Bernardo, compartiendo tiempo con su familia anfitriona y descubriendo diferencias con la vida en Gujarat.
La tranquilidad de la zona fue una de las primeras cosas que le llamó la atención. También la sorprendieron la comida, la cercanía de las personas y el ritmo de estas ciudades costeras, muy diferente del que conocía en India.
“No tenía una imagen particular de Argentina antes de venir. Todo lo que sabía era por Internet. India es un país muy poblado y acá, especialmente en Mar de Ajó y San Bernardo, encontré ciudades mucho más tranquilas. También me sorprendió cuánto disfruté la comida y la amabilidad de la gente”.
Cuando piensa en qué llevará de regreso a India, no elige una materia ni un único aprendizaje. Habla de pequeñas experiencias, de las personas que conoció y de una manera diferente de observar lo cotidiano.
“Creo que me llevaré muchas cosas pequeñas, en lugar de una sola lección. Las personas y los recuerdos van a quedarse conmigo. También aprendí a detenerme un poco y observar las cosas que pasan alrededor. Me llevo los momentos con mi familia anfitriona y los amigos que hice en la universidad”.
En noviembre, Birva regresará a India. Para entonces, su paso por Argentina habrá reunido aprendizajes académicos, profesionales, culturales y personales. Mientras tanto, su presencia en las aulas de Mar de Ajó permite conocer desde adentro una propuesta de intercambio que también puede formar parte del recorrido de estudiantes y graduados de la Atlántida.





