Nuestra universidad participó del Congreso de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG) 2026, donde presentó iniciativas académicas y proyectos orientados a promover una longevidad saludable. A través de un simposio y un taller interdisciplinario, especialistas de la Atlántida abordaron los desafíos que plantea el aumento de la esperanza de vida, la transformación de los entornos y la necesidad de construir nuevas formas de acompañar el envejecimiento.
El envejecimiento de la población plantea desafíos que trascienden el ámbito de la salud. La manera en que se diseñan las ciudades, las posibilidades de participación social, la formación profesional y el desarrollo tecnológico son algunas de las dimensiones que intervienen en la construcción de una vida más larga y saludable.
Con esta perspectiva, la Atlántida participó del Congreso de la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG) 2026, realizado los días 27 y 28 de agosto, con propuestas que pusieron en diálogo la investigación académica, la formación interdisciplinaria y el desarrollo de iniciativas destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
La participación institucional incluyó un simposio dedicado a los desafíos de la longevidad, la presentación del proyecto Mar del Plata Longevity Hub y un taller que permitió experimentar nuevas metodologías de trabajo colaborativo para el diseño de soluciones vinculadas con el envejecimiento saludable.
Pensar la longevidad desde la formación universitaria
Uno de los ejes centrales de la participación de la Atlántida fue la necesidad de incorporar una perspectiva gerontológica en la formación de profesionales de distintas disciplinas. Durante su disertación, la Dra. Graciela Zarebski abordó los desafíos que plantean dos transformaciones contemporáneas: el aumento de la longevidad y el avance de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial. Su exposición propuso reflexionar sobre la importancia de preservar la condición humana frente a estos cambios y de preparar a las nuevas generaciones para transitar trayectorias personales y profesionales cada vez más extensas y diversas.
En este sentido, Zarebski destacó que la formación universitaria debe contemplar que el curso de la vida ya no responde necesariamente a una secuencia lineal de educación, trabajo y retiro. Por el contrario, las personas atraviesan diferentes etapas de aprendizaje, desarrollo profesional y reinvención a lo largo de su existencia.
«Hoy en día el curso de la vida es más fluido y entonces eso hace que alguien que se inserta hoy en día ya en el mundo laboral, sobre todo los jóvenes, tienen que saber que van a tener que reinventar su carrera profesional constantemente».
Desde esta perspectiva, la especialista señaló la importancia de desarrollar recursos personales y profesionales que permitan afrontar los cambios, explorar nuevos caminos y sostener proyectos significativos a lo largo de la vida. La creatividad y la capacidad de encontrar un sentido propio a la existencia fueron algunos de los factores protectores que destacó para favorecer un envejecimiento saludable. Asimismo, subrayó la necesidad de incorporar estas reflexiones en los distintos niveles de formación y carreras de nuestra universidad, promoviendo una mirada que permita comprender la longevidad como una dimensión transversal a las diferentes profesiones.
Mar del Plata Longevity Hub: una propuesta para construir entornos que favorezcan el envejecimiento saludable
Otro de los temas abordados durante el encuentro fue el proyecto Mar del Plata Longevity Hub, una iniciativa orientada a promover la articulación entre la universidad y diferentes sectores de la comunidad para favorecer el desarrollo de entornos que acompañen una vida más larga y saludable.
La Lic. Jorgelina Ricchezza, vicedecana de la Facultad de Psicología y directora del Instituto de Estudios Gerontológicos, destacó la convocatoria que tuvo la presentación y el interés de los profesionales que participaron del simposio.
«La sala estaba completa y nos hicieron muchas preguntas con mucha curiosidad por conocer un poco más este proyecto que me toca liderar como directora del Instituto de Estudios Gerontológicos, que es Mar del Plata Longevity Hub».
La iniciativa parte de reconocer que el envejecimiento saludable no depende exclusivamente de las decisiones individuales ni de la atención sanitaria, sino también de las condiciones que ofrecen los entornos en los que las personas desarrollan su vida cotidiana. En este marco, el proyecto busca impulsar el trabajo conjunto entre la academia y distintos actores de la comunidad de Mar del Plata y su zona de influencia, con el propósito de generar condiciones que favorezcan la autonomía, la participación y el bienestar de las personas a lo largo del curso de la vida.
Zarebski destacó que esta perspectiva forma parte de un proceso de ampliación de las iniciativas académicas de nuestra universidad vinculadas con la longevidad. La propuesta apunta a trascender la formación de profesionales para promover espacios de articulación intersectorial que permitan transformar el conocimiento en iniciativas concretas para la comunidad.
Del diagnóstico a la acción: un taller para diseñar soluciones interdisciplinarias
La participación de la Atlántida también incluyó el taller Detectar desafíos y pensar oportunidades, coordinado por Flora Proverbio, especialista a cargo de la Diplomatura en Longevidad y Rediseño de Entornos de nuestra universidad. La actividad propuso una experiencia de trabajo interdisciplinario e intersectorial destinada a identificar problemáticas vinculadas con la longevidad y desarrollar soluciones a partir de la colaboración entre profesionales de diferentes áreas.
El taller despertó un importante interés entre los asistentes al congreso. Según explicó Zarebski, la actividad había sido pensada para recibir a 60 participantes, pero el número de personas interesadas llegó a 150, superando ampliamente la capacidad disponible.
Más allá de la convocatoria, la experiencia permitió poner en práctica una metodología de trabajo que busca superar las respuestas aisladas frente a los desafíos del envejecimiento.
«La longevidad es una experiencia colectiva y los que trabajamos en geriatría, en gerontología o con personas mayores trabajamos en silos, vemos desde nuestra área los problemas y también pensamos las soluciones. Acá el desafío es poder trabajar con otros, porque las personas no viven en silos, las personas viven en ecosistemas», explicó Proverbio.
La especialista señaló que, si bien existen numerosas iniciativas impulsadas por profesionales comprometidos con la temática, muchas veces se desarrollan de manera fragmentada y encuentran dificultades para ampliar su alcance. Frente a esta situación, el taller propuso pensar soluciones que contemplaran las necesidades de las personas, las características de sus entornos y las posibilidades de intervención de diferentes actores sociales.
Una experiencia para comprender los desafíos de la longevidad
Para desarrollar la actividad, los participantes se organizaron en equipos y recibieron tarjetas que representaban a distintos actores vinculados con la economía de la longevidad. Cada uno debía asumir un rol con objetivos, intereses, desafíos y barreras específicas. A partir de esta dinámica, los grupos trabajaron sobre el caso de Marta, una persona ficticia que presentaba determinadas condiciones de fragilidad y cuya posibilidad de mantener su autonomía e integración social dependía, en parte, de las respuestas que ofreciera su entorno.
Con un presupuesto hipotético de 30 mil dólares, los equipos debían diseñar soluciones interdisciplinarias que permitieran mejorar su calidad de vida. Algunos grupos centraron sus propuestas en la movilidad y la accesibilidad, mientras que otros abordaron aspectos relacionados con el propósito vital y la participación social. La dinámica permitió experimentar las posibilidades y dificultades del trabajo colaborativo, así como reconocer que las soluciones destinadas a favorecer una longevidad saludable requieren contemplar múltiples dimensiones de la vida cotidiana.
«Pensamos soluciones para problemas, pero de manera escalable y entre todos. Y eso fue lo que hicimos en el taller», sintetizó Proverbio.
La actividad también permitió acercar a los participantes a la metodología de trabajo de la Diplomatura en Longevidad y Rediseño de Entornos, una propuesta académica de la Atlántida que promueve el abordaje sistémico de los desafíos del envejecimiento.
La longevidad como desafío colectivo
La participación de nuestra universidad en el Congreso de la SAGG 2026 permitió compartir experiencias y proyectos que abordan el envejecimiento desde una perspectiva integral, en la que confluyen la formación académica, la investigación, el diseño de entornos y la articulación con la comunidad.
Las propuestas presentadas pusieron de manifiesto la importancia de superar las miradas exclusivamente disciplinares y de generar espacios de encuentro entre profesionales, instituciones y sectores sociales para construir respuestas a los desafíos de una sociedad cada vez más longeva.
A través del Instituto de Estudios Gerontológicos, el proyecto Mar del Plata Longevity Hub y sus propuestas de formación, la Atlántida continúa impulsando iniciativas orientadas a promover una cultura de la longevidad que contemple la diversidad de las experiencias de envejecimiento y las posibilidades de desarrollo personal y colectivo a lo largo de toda la vida.






