Con motivo del 13 de octubre, el Lic. Javier Vicente Manavella, decano de la Facultad de Psicología de la Atlántida, reflexiona sobre los desafíos actuales de la salud mental, los diversos ámbitos del ejercicio profesional y la formación de quienes eligen esta carrera.
La fecha recuerda un encuentro realizado en Córdoba en octubre de 1974, organizado por profesionales y estudiantes que integraban la Confederación de Psicólogos de la República Argentina. Aquel evento marcó un hito en la organización profesional y en la defensa del rol de la psicología dentro del sistema de salud y allí se propuso instituir el 13 de octubre como día de reconocimiento a la profesión.
Para Vicente Manavella, esta nueva conmemoración también representa una oportunidad para valorar el camino recorrido y el aporte de la psicología al cuidado de la salud mental. Ese recorrido incluye la consolidación del trabajo interdisciplinario: la articulación con la medicina, el trabajo social, la terapia ocupacional y la psicopedagogía, entre otras áreas, permite construir respuestas más integrales a las necesidades de las personas y las comunidades.
Una escucha que se expande a nuevos ámbitos
“Hoy en día la demanda en atención psicológica excede por mucho el consultorio”, señala Vicente Manavella. Desde su mirada, los equipos de los dispositivos de atención, tanto públicos como y privados enfrentan una demanda creciente que tensiona su capacidad de atención, en un escenario acentuado también por los efectos de la pandemia.
A las consultas vinculadas con la ansiedad, la angustia y el estrés se suman problemáticas relacionadas con los consumos, las violencias y las dificultades para proyectar el futuro. El decano destaca especialmente los obstáculos que encuentran adolescentes de distintos sectores sociales al momento de imaginar y construir un proyecto de vida.
Estas situaciones requieren intervenciones que contemplen tanto la singularidad de cada persona como sus vínculos y condiciones de vida. Si bien el espacio individual conserva su valor, los abordajes grupales, familiares y comunitarios amplían las posibilidades de acompañamiento. Es necesario sostener enfoques integradores, con perspectiva de derechos, de género y atención a las condiciones de vida.
También cambió la manera de entender la consulta psicológica. “No es necesario tener una cuestión psicopatológica para necesitar la ayuda de un psicólogo”, expresa. La mayor apertura hacia distintas problemáticas permite acercarse a diversas formas del padecer, comprender lo que sucede, ayudar a encontrar alternativas para enfrentar las dificultades y ofrecer acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.
Formar profesionales para una realidad cambiante
La diversidad de ámbitos de intervención plantea desafíos para la formación universitaria. Vicente Manavella explica que la Facultad de Psicología de la UA sostiene una mirada pluralista que contempla los diversos campos del ejercicio profesional y los distintos enfoques teóricos, atendiendo también a las características territoriales.
Esta orientación se expresa en el plan de estudios, el trabajo en los espacios de docencia, de Investigación y de extensión universitaria. A su vez, la revisión curricular busca mantener una propuesta actualizada y vinculada con las demandas de la sociedad. En ese camino, la modalidad a distancia, iniciada en 2024, abrió nuevas posibilidades para quienes deseaban estudiar Psicología y que, por razones geográficas, laborales o personales, encontraban dificultades para acceder a la carrera o habían postergado esa decisión.
Según el decano, la flexibilidad y la organización autónoma de los tiempos favorecen el acceso de estudiantes de distintas partes del país. Esa ampliación del alcance convive con la impronta territorial de la universidad: una formación atenta a las realidades locales y capaz de reconocer las particularidades de cada comunidad. La propuesta continuará su desarrollo con la apertura del cuarto año en 2027.
El compromiso de acompañar
En esta fecha, Manavella invita a profesionales, graduados y estudiantes a renovar su compromiso con la atención y el acompañamiento de las personas, desde las posibilidades de cada ámbito de trabajo. Su mensaje también recupera el valor de disfrutar del ejercicio profesional, con sus desafíos y gratificaciones: “Que disfrutemos de nuestra profesión, una profesión tan importante, tan linda y con tantas posibilidades”.





