Luciano Méndez, estudiante de la Licenciatura en Informática, desarrolló una plataforma web que permite compartir mensajes de acompañamiento emocional con personas de todo el mundo. El proyecto, que nació de una experiencia personal y se convirtió en su trabajo final de carrera, busca contribuir a la prevención del suicidio y generar un espacio donde las palabras de alguien desconocido puedan ayudar a atravesar momentos difíciles.
El proyecto permite que quienes atraviesan momentos difíciles puedan expresar cómo se sienten y recibir un mensaje escrito por otra persona, sin necesidad de identificarse ni establecer una conversación directa. Al mismo tiempo, invita a compartir experiencias, reflexiones y palabras de acompañamiento que puedan resultar significativas para alguien más.
La iniciativa surgió a partir de una experiencia personal y posteriormente se convirtió en su proyecto final de carrera. Actualmente, la plataforma se encuentra en funcionamiento y reúne cartas enviadas desde distintos países con el propósito de ofrecer un espacio de conexión humana y contribuir a que hablar sobre salud mental deje de ser un tema tabú.
De una experiencia personal a un proyecto universitario
Luciano es de Mar del Plata y se encuentra cursando la etapa final de la carrera. Inicialmente, Razones para Quedarse se desarrolló como proyecto independiente y, posteriormente, decidió presentarla como propuesta para la materia Proyecto Final de su carrera.
Uno de los objetivos centrales del sitio es generar un espacio donde las personas puedan expresar sus emociones sin sentirse expuestas ni juzgadas. Luciano considera que el temor a hablar sobre el sufrimiento emocional puede dificultar la búsqueda de acompañamiento y que el anonimato puede facilitar que algunas personas se animen a compartir sus experiencias.
«El desarrollo de esto busca que deje de ser tan tabú el sentirse mal», explica el estudiante.
¿Cómo funciona?
Puede utilizarse tanto desde una computadora como desde un teléfono celular. Al ingresar, las personas encuentran un globo terráqueo tridimensional con distintos puntos luminosos que representan los lugares desde los cuales se han enviado cartas.

A partir de allí, ofrece dos funcionalidades principales: recibir una carta o escribir un mensaje destinado a otra persona. Quienes buscan acompañamiento pueden ingresar al espacio de escritura y expresar cómo se sienten sin necesidad de crear una cuenta ni proporcionar su identidad.
Una vez escrito el mensaje, deben seleccionar la opción Dame una razón. El sistema analiza el contenido ingresado y busca entre las cartas disponibles aquella que presenta una mayor relación con lo expresado por la persona.
«El sistema funciona mucho mejor mientras más cartas haya, porque lo que hace es calcular la distancia entre lo que uno está escribiendo y los mensajes que ya existen».
Esta funcionalidad permite que la plataforma no se limite a ofrecer mensajes aleatorios, sino que busque establecer relaciones significantes entre las experiencias compartidas. A medida que aumenta la cantidad de cartas disponibles, también se amplían las posibilidades de encontrar mensajes relacionados con lo que cada persona está atravesando.
El proyecto tomó como referencia una iniciativa similar desarrollada en inglés. Luciano decidió crear una versión destinada específicamente al público hispanohablante, ya que considera que las traducciones automáticas podían perder parte del sentido emocional de los mensajes. La intención fue desarrollar un espacio donde las personas pudieran escribir y recibir cartas directamente en español, conservando las particularidades del lenguaje y las formas de expresar sentimientos y experiencias personales.
Un mapa que conecta experiencias de todo el mundo
Uno de los elementos distintivos de Razones para quedarse es su mapa interactivo, que permite visualizar desde qué lugares del mundo se han enviado las cartas. Cada punto luminoso representa una ubicación desde la cual alguien decidió compartir un mensaje destinado a otra persona. Al desplazarse por la página, el globo terráqueo se transforma en un mapa plano que puede recorrerse para explorar las cartas disponibles. Los usuarios pueden seleccionar los distintos puntos y acceder a los mensajes asociados con cada ubicación.
La plataforma ya reúne cartas enviadas desde diferentes países de América, Europa y otras regiones del mundo. Entre las ubicaciones representadas se encuentran Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, España, Francia, Alemania, Suecia y Estados Unidos, entre otras.
Luciano explica que la ubicación aproximada se obtiene a partir de la dirección IP utilizada al momento de ingresar sin almacenar ese dato como información personal. Por esto, la localización que aparece en el mapa puede no coincidir necesariamente con el lugar físico desde el cual se escribió una carta.
Más allá de su funcionamiento técnico, el mapa constituye un elemento central de la identidad del proyecto. Su propósito es que quienes utilizan la plataforma puedan reconocer que detrás de cada mensaje existe una persona que dedicó parte de su tiempo a escribir para alguien desconocido.
La representación visual de las cartas permite que una persona que se encuentra en Mar del Plata pueda recibir un mensaje escrito desde otro país y conocer su ubicación aproximada. De esta manera, la plataforma busca transmitir la idea de que, aun cuando las personas no se conocen, pueden compartir experiencias y encontrar puntos de conexión a través de las palabras.
Escribir una razón para alguien que no conocemos
Además de recibir cartas, la plataforma permite que cualquier persona pueda compartir sus propias razones para acompañar a otros. Los mensajes pueden incluir experiencias personales, aprendizajes, reflexiones o situaciones cotidianas que sus autores consideran valiosas y desean transmitir.
Luciano explica que escribir una carta también puede convertirse en una forma de expresar sentimientos y compartir experiencias que, en ocasiones, resultan difíciles de comunicar. Por eso, la propuesta no establece una separación entre quienes necesitan acompañamiento y quienes desean ofrecerlo: una misma persona puede participar de ambas maneras.
Las cartas pueden enviarse de forma completamente anónima. Sin embargo, quienes lo deseen tienen la posibilidad de proporcionar voluntariamente un correo electrónico para recibir una notificación cuando el mensaje que escribieron sea señalado como útil por otra persona.
Esta funcionalidad permite conocer si las palabras compartidas llegaron a alguien que encontró en ellas una forma de acompañamiento. Luciano cuenta que ha recibido comentarios de personas que ingresaron buscando una razón y encontraron una carta que las ayudó a atravesar un día difícil, así como de quienes se sintieron movilizados al enterarse de que sus mensajes habían sido recibidos positivamente.
Entre las cartas que llegan a la plataforma, el estudiante identifica un aspecto recurrente: muchas de las razones que las personas comparten están relacionadas con experiencias de la vida cotidiana, más que con grandes acontecimientos o proyectos extraordinarios.
Estas aparecen en los mensajes como formas de recordar que la vida también está compuesta por momentos cotidianos que pueden resultar significativos. Para Luciano, compartir esas pequeñas razones puede ayudar a otras personas a encontrar palabras de acompañamiento relacionadas con sus propias experiencias.
El cuidado de los mensajes y el acceso a ayuda profesional
Aunque las cartas son enviadas por los usuarios, no se publican automáticamente. Cada mensaje pasa por un proceso de moderación humana antes de incorporarse a la plataforma, con el objetivo de evitar contenidos inapropiados y revisar aquellos que puedan resultar especialmente delicados.
Actualmente, Luciano es el único responsable de esta tarea, aunque el sistema cuenta con la posibilidad de incorporar a otras personas al panel de moderación si el crecimiento del proyecto lo requiere.
El estudiante reconoce que algunas cartas contienen relatos difíciles o expresiones de dolor que necesitan una lectura cuidadosa. En determinadas situaciones, consulta con otras personas y evalúa la posibilidad de realizar pequeñas modificaciones en alguna palabra, procurando preservar el sentido original del mensaje.
La moderación busca mantener un equilibrio entre permitir que las personas expresen sus experiencias de manera auténtica y cuidar a quienes recibirán esas palabras. Luciano considera que el crecimiento de la plataforma podría requerir la incorporación de profesionales con conocimientos específicos que contribuyan a fortalecer este proceso.
Otro aspecto central del proyecto es facilitar el acceso a recursos de asistencia profesional. Cuando una persona escribe un mensaje que presenta indicadores asociados con una posible situación de riesgo, el sistema está diseñado para mostrar información sobre líneas de ayuda.
La plataforma también cuenta con una sección específica desde la cual pueden consultarse recursos de asistencia disponibles en distintos países. El sistema utiliza la ubicación aproximada de quien ingresa para mostrar las líneas correspondientes a su región, aunque también permite buscar información de otros lugares.
Luciano destaca que Razones no constituye un servicio de atención psicológica ni una herramienta de intervención profesional ante situaciones de crisis. Su propósito es ofrecer un espacio complementario de acompañamiento y facilitar información para acceder a servicios especializados cuando sea necesario.
«Esta página no reemplaza la terapia ni los servicios de ayuda profesional, pero las palabras que encontramos en ella pueden marcar una diferencia en un momento difícil».
El estudiante también considera importante que la plataforma no sea interpretada exclusivamente como una herramienta destinada a personas que presentan pensamientos suicidas. Un día difícil, una experiencia de soledad o simplemente la necesidad de encontrar palabras de acompañamiento también pueden ser motivos para ingresar y recibir una carta.
El impacto de una iniciativa que ya reúne miles de cartas
La plataforma incorpora algunos indicadores que permiten conocer su actividad, entre ellos la cantidad de cartas entregadas, los mensajes que fueron señalados como útiles y las denominadas luces encendidas, vinculadas con la representación visual de la participación en el mapa.

Este último indicador corresponde a las ocasiones en las que una persona, después de leer una carta, seleccionó voluntariamente la opción que permite señalar que el mensaje le resultó útil. Si bien no constituye una medición clínica de resultados, para Luciano representa una señal de que las palabras compartidas están llegando a personas que encuentran algo significativo en ellas.
Asimismo, el estudiante reconoce que, cuando comenzó su carrera, no imaginaba que terminaría desarrollando una plataforma relacionada con la salud mental y el acompañamiento emocional. Su interés inicial estaba vinculado con aprender a programar y explorar las oportunidades profesionales que ofrece el sector tecnológico. Sin embargo, la experiencia de desarrollar Razones para quedarse le permitió descubrir otras posibilidades de aplicar sus conocimientos y encontrar una motivación que trasciende los resultados económicos.
Su experiencia muestra cómo un proyecto académico puede convertirse en una oportunidad para vincular los conocimientos adquiridos durante la formación universitaria con intereses personales y necesidades sociales concretas.
Los desafíos de sostener el proyecto y ampliar su alcance
Actualmente, Luciano se ocupa de prácticamente todas las tareas necesarias para mantener el funcionamiento de Razones para quedarse. Además del desarrollo tecnológico, administra la plataforma, modera las cartas, gestiona su cuenta de Instagram y realiza las acciones de difusión.
El proyecto no cuenta con un equipo de trabajo permanente ni con una estructura de financiamiento externa. Aunque reconoce que no cuenta con conocimientos especializados en estas áreas, considera que la difusión es fundamental para que la plataforma pueda llegar a más personas. Por eso, administra personalmente su cuenta de Instagram y ha establecido contacto con distintos medios de comunicación para dar a conocer la iniciativa.
En relación con el financiamiento, explica que ha recibido propuestas para incorporar espacios donde profesionales de la psicología puedan ofrecer sus servicios. Si bien considera valioso facilitar el acceso a la atención psicológica, entiende que convertir la plataforma en un espacio de promoción profesional podría modificar el sentido original del proyecto.
Por el momento, decidió continuar sosteniendo económicamente la iniciativa y concentrar sus esfuerzos en mejorar su funcionamiento y ampliar su difusión. No descarta que en el futuro puedan surgir alternativas de colaboración o financiamiento compatibles con sus objetivos.
Una propuesta abierta a la colaboración de la comunidad universitaria
El crecimiento de Razones para quedarse también plantea la posibilidad de incorporar nuevas miradas y conocimientos que permitan fortalecer la iniciativa. Luciano reconoce que el desarrollo tecnológico constituye solamente una parte de los desafíos que presenta una plataforma de estas características. La moderación de contenidos, el abordaje responsable de situaciones relacionadas con la salud mental, la comunicación y la difusión son algunas de las áreas en las que considera que podrían realizarse aportes desde otras disciplinas.
En ese sentido, considera que sería beneficioso para el proyecto establecer vínculos con estudiantes y profesionales de la Psicología. Por otro lado, la iniciativa abre oportunidades para la participación de otras carreras. Desde la informática y el desarrollo tecnológico hasta la comunicación, el diseño y el marketing digital, existen diferentes áreas de conocimiento que podrían realizar aportes a esta plataforma que combina herramientas digitales con una problemática social.
Detrás de cada punto luminoso que aparece en el mapa existe una persona que decidió escribir una carta. Y, del otro lado, alguien que puede encontrar en esas palabras una forma de sentirse acompañado.
Conocé Razones para quedarse
La plataforma es gratuita y se encuentra disponible a través de la web. Podés ingresar para recibir una carta, compartir tus propias razones o consultar los recursos de ayuda profesional disponibles.
Ingresá a Razones para quedarse
Si sos estudiante de la Atlántida y te interesa colaborar con el proyecto, podés comunicarte con las autoridades de tu facultad para conocer las posibilidades de participación y establecer contacto con Luciano Méndez.
Prevención del suicidio: dónde buscar ayuda
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de sufrimiento emocional o necesita ayuda, es importante buscar acompañamiento profesional. En Argentina, podés comunicarte con el Centro de Asistencia al Suicida a través de la línea gratuita 135 o del 0800-345-1435 desde cualquier lugar del país.
También podés consultar los recursos disponibles en el sitio web del Centro de Asistencia al Suicida . Ante una situación de riesgo inmediato, acudí al servicio de emergencias o a la guardia del centro de salud más cercano.





